7 curiosidades sobre los ascensores que seguramente no conocías
Por qué existe la música de ascensor, qué hace realmente el botón de cerrar puertas y otros datos sorprendentes sobre la máquina que usas cada día.
Los usamos de forma casi automática todos los días, pero estas maravillas de la ingeniería esconden detalles fascinantes. Aquí van siete.
1. Son de los medios de transporte más seguros que existen
Los sistemas redundantes que llevan —varios cables independientes, paracaídas mecánicos, limitadores de velocidad— hacen que los incidentes graves sean rarísimos. Estadísticamente, subir en ascensor sale mejor parado que muchas alternativas cotidianas, incluidas las escaleras convencionales.
2. Mueven una cantidad de gente difícil de imaginar
El sector suele repetir un dato que da idea de la escala: sumando todos los ascensores del planeta, en apenas unos días transportan al equivalente de la población mundial entera. Cada viaje individual dura segundos; el agregado es colosal.
3. La "música de ascensor" nació para calmar los nervios
El famoso hilo musical se introdujo en los años veinte con un propósito muy concreto: tranquilizar a unos pasajeros que todavía desconfiaban de viajar colgados de un cable.
Funcionó tan bien que acabó convirtiéndose en un género propio, con nombre y todo, y sobrevivió mucho después de que el miedo original desapareciera.
4. El botón de cerrar puertas suele ser un placebo
En la mayoría de ascensores modernos de uso público, pulsar insistentemente el botón de cerrar no acelera nada. Las puertas están programadas conforme a normativas de seguridad y accesibilidad para cerrarse a su propio ritmo, de modo que dé tiempo a entrar a una persona con movilidad reducida.
El botón sigue ahí porque pulsar algo reduce la sensación de espera. Otra vez la psicología por delante de la mecánica.
5. Existen ascensores de un solo botón
Parece una anomalía, pero tiene todo el sentido: se usan en montacargas industriales con trayecto fijo y en viviendas de solo dos plantas. Si únicamente hay un destino posible, sobra la botonera.
Es habitual en ascensores unifamiliares de dos paradas, donde la maniobra se simplifica al máximo.
6. Hay ascensores que atraviesan acuarios
En algunos hoteles de diseño, la cabina circula por el interior de gigantescos acuarios cilíndricos llenos de peces exóticos. Es probablemente el uso más extravagante del ascensor panorámico, una tipología que en versión doméstica se ha vuelto muy popular por lo poco que interrumpe visualmente una estancia.
7. Saltar antes del impacto no serviría de nada
El mito más repetido del cine. Ni el momento sería calculable ni la fuerza de unas piernas podría contrarrestar la inercia de una caída. Lo desarrollamos, junto con el resto de leyendas urbanas, en Mitos y verdades de los ascensores: ¿qué pasa realmente si se corta la luz?.
Al final, la mayor curiosidad es que una máquina con más de dos mil años de historia siga siendo tan invisible en el día a día. Solo nos acordamos de ella cuando se para.