Mitos y verdades de los ascensores: ¿qué pasa realmente si se corta la luz?

Ni caída libre ni falta de oxígeno. Explicamos qué ocurre de verdad cuando hay un apagón y por qué un ascensor moderno es mucho más seguro de lo que parece.

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El cine de acción ha hecho mucho daño a la reputación de los ascensores. Ha creado un imaginario de cables que se rompen, cabinas que se precipitan al vacío y pasajeros sin aire que ha generado un miedo bastante irracional a quedarse atrapado.

Vamos a desmontarlo con datos.

Mito 1: si se rompe el cable, la cabina cae

Es el más extendido y el más falso, empezando por la premisa. Un ascensor moderno no cuelga de un solo cable. Está sujeto por varios cables de acero trenzado independientes, y uno solo de ellos soporta de sobra el peso máximo de la cabina llena.

Pero incluso en el escenario imposible de que fallaran todos a la vez, entrarían en acción los paracaídas: unos bloqueos mecánicos situados en la base de la cabina que se clavan en las guías de la pared en milisegundos y detienen el habitáculo en seco.

Ese sistema, por cierto, no es moderno. Se inventó a mediados del siglo XIX y es la razón por la que hoy existen los rascacielos.

Mito 2: te quedas sin oxígeno

No. Las cabinas nunca son herméticas: están diseñadas con rejillas de ventilación natural constante. Una persona puede permanecer dentro el tiempo que haga falta hasta que llegue el servicio técnico sin ningún riesgo respiratorio.

Mito 3: saltar justo antes del impacto te salva

Uno de los clásicos. Físicamente es imposible que la fuerza de tus piernas contrarreste la inercia de una caída, y además el momento exacto sería imposible de calcular. La buena noticia es que el escenario es tan improbable que la pregunta es puramente teórica.

Entonces, ¿qué pasa de verdad en un apagón?

Mucho menos dramático de lo que imaginas.

Si el ascensor está mínimamente actualizado, cuenta con un sistema de rescate mediante baterías. En cuanto detecta el corte de suministro, la batería entra en acción, lleva la cabina lentamente hasta la planta más cercana y abre las puertas de forma automática para que salgas con normalidad.

Si el equipo es antiguo y no tiene ese sistema, la cabina se detiene donde esté y hay que esperar al técnico. Sigue sin haber ningún peligro, pero la experiencia es notablemente peor: por eso el sistema de rescate es uno de los primeros elementos que se incorporan en cualquier actualización.

La diferencia la marca el mantenimiento

Todo lo anterior se cumple en un ascensor revisado. Los paracaídas, el limitador de velocidad y las baterías de rescate son sistemas mecánicos y electrónicos que necesitan comprobación periódica para responder cuando toca.

Si tu equipo tiene años y no sabes si cuenta con rescate automático, es una buena señal para plantearse una revisión. Lo tratamos en Modernización de ascensores en Alicante: cuándo toca actualizar la cabina.